Die ecke inaugura el día Jueves 10 de Mayo a las 7,30 PM, la exposición individual de Francisca Benítez titulada Prótesis del nuevo éxodo.

Francisca Benítez artista chilena radicada en Nueva York desde 1998 y con una amplia trayectoria internacional nos presenta este trabajo, compuesto por 100 fotografías a color e inspirado en el evento que se lleva a cabo cada otoño, durante el mes de Tishri (Septiembre/ Octubre), en los barrios Judíos Ortodoxos de Brooklyn. Con el objeto de conmemorar el Éxodo, una estructura temporal conocida como "sukkah" debe ser construida a la intemperie y debe ser habitada durante siete días con la finalidad de trasladar todas las actividades domésticas a este habitáculo, protagonizando así una drástica transformación en la arquitectura de la ciudad. Benítez, quien ha estado documentando la aparición temporal e intermitente de esta ciudad efímera desde 1999 nos comenta, "mi trabajo intenta celebrar la entidad CIUDAD como un lienzo donde toda clase de sub-culturas se tejen en forma armónica a pesar de las tensiones, donde el OTRO es absorbido en la construcción de una diversidad positiva. Me ha interesado también utilizar la técnica fotográfica para documentar un fenómeno, que dada sus particularidades o extrañeza, podría ser equivocadamente asumido como una construcción artificial del artista, cuando en realidad no lo es. La existencia de esta ambigüedad es característica fundamental del presente trabajo".

La exposición en galería Die ecke se estructura en torno a dos grandes grupos: 1. La sukkah habitando el espacio entre edificios y 2. La sukkah como una prótesis arquitectónica.

La muestra estará abierta al público hasta el día viernes 8 de Junio.

Entrada liberada
Horarios : Lunes a viernes de 15:00 a 19:00 hrs.
Dirección: José Manuel Infante 1208 - Providencia
Teléfono: 2690401
Correo: info@dieecke.cl

Prótesis del Nuevo Exodo

Cada otoño, durante el mes de Tishri (Septiembre/ Octubre) los barrios Judíos Ortodoxos de Brooklyn en Nueva York protagonizan una drástica transformación. Con el objeto de conmemorar el Éxodo, una estructura temporal conocida como sukkah (plural: sukkot) debe ser construida a la intemperie y debe ser habitada durante siete días. Esta tradición origina la existencia temporal de un asentamiento precario, superpuesto en el tejido urbano de la ciudad contemporánea. Esta ciudad ocasional está latente en un texto: su continuidad intermitente en el tiempo es asegurada por los precisos códigos contenidos en el Talmud, específicamente en los capítulos I y II de Sukkah, el cuarto volumen del Seder Mo'Ed, que proveen una detallada discusión de la reglas de construcción (forma, dimensiones, materialidad) así como las leyes de su uso ritual.
(Ver también en el Antiguo Testamento: Levítico XXIII, versículos 40 al 43)

Las dimensiones de este fenómeno, su extensión, densidad y expresión urbana, permiten en mi opinión, la posibilidad e referirse a una ciudad ocasional. El rito consiste en trasladar todas las actividades domésticas a este habitáculo: estar, comer, dormir, compartir, orar, leer, etc. La gente va de sukkah en sukkah, se invita mutuamente. A veces, los herméticos cubículos expelen cantos. El acto de habitar la Sukkah es considerado también un acto de humildad luego de la abundancia de la cosecha.

He estado documentando la aparición temporal e intermitente de esta ciudad efímera desde 1999, cuando me trasladé a Brooklyn. El proyecto partió poniendo énfasis en el aspecto performativo y temporal del fenómeno y por lo tanto encontró su expresión inaugural en el video ("Sukkah", video, color, 12 minutos, 2001, musicalización por Memo Dumay en 2006). Este trabajo ha continuado desde entonces en fotografía centrándose en aspectos de tipología y archivo. La presente serie contempla fotografías que he realizado en formato medio (6x7) desde 2002 hasta 2006. El proyecto comenzó con la documentación del fenómeno en el barrio Judío Hasid de Williamsburg, habitado principalmente por la secta Satmar y ha continuado con todos los barrios Judíos de Brooklyn, considerando así Borough Park, un barrio en el corazón de Brooklyn habitado principalmente por las sectas Lubavitch y Bovov, así como los barrios Judíos de Crown Heights, Flatbush, Ditmas Park y Midwood.

Este ensayo fotográfico se centra en la insistencia sobre una particular tipología arquitectónica y en los códigos que la establecen. Su idea central es el nomadismo como desplazamiento

simbólico: de lo estable a lo precario y de la protección a la vulnerabilidad. Mi interés radica en atravesar límites, barreras culturales y contribuir a una retroalimentación entre opuestos o no

afines: en ser, crear, observar o habitar la intersección. Este trabajo utiliza un objeto encontrado, recurrente y reiterativo, como punto de entrada a un mundo aparte -del cual uno no participa normalmente, un ámbito social singular. El sujeto de esta serie es tanto el cubículo como las dinámicas sociales, la situación macro política e histórica que lo materializa. La investigación de la arquitectura como un cuerpo físico y como la materialización de un texto, en este caso, de una ordenanza ancestral, así como el diálogo entre la ciudad anfitriona y la ciudad efímera. Cómo la ordenanza se materializa en un barrio denso, de nivel socio-económico medio, de edificios de la primera mitad del siglo XX, versus un barrio menos denso de viviendas aisladas edificadas en los años sesenta, versus edificios de vivienda masiva, etc. Cómo se materializa esta ordenanza dependiendo del grado de ortodoxia Judía, etc. Esta ciudad efímera se construye, deconstruye y reconstruye año tras año debido a la fe de sus habitantes. Su recurrencia intermitente en el tiempo, a su vez, comienza a hacer mutar a la ciudad permanente en curiosas maneras que mi trabajo intenta capturar. Nótese por ejemplo, cómo en los edificios nuevos construidos por constructoras Judías, los balcones son desplazados, nunca alineados; esto es así pues las escrituras indican que cada sukkah debe tener directo contacto con el cielo.

Este trabajo pretende también cuestionar la noción del otro. Quién es el otro? El que es fotografiado o la que fotografía (yo misma:

mujer, no judía, en bicicleta, etc). Mi trabajo intenta celebrar la entidad ciudad como un lienzo donde toda clase de subculturas se tejen en forma armónica a pesar de las tensiones, donde el otro es absorbido en la construcción de una diversidad positiva. A pesar de que entro en un territorio totalmente Judío Hasid Satmar, las leyes propias de la ciudad, del espacio público, me permiten estar y ser en ese espacio, me permiten observar y finalmente me permiten fotografiar, producir un registro. Y dado que ambos sujetos somos producto de un 'desplazamiento', existe una especie de equilibrio de poderes entre el que fotografía y el que es fotografiado, muy diferente por ejemplo, a la mirada colonizadora. Otro punto, en relación a esto es que En Estados Unidos, particularmente en Nueva York, la paranoia omnipresente define una enormidad de sujetos como "a matter of national security" (un problema de seguridad nacional) lo cual genera una negación del observar. Se supone que "no deberías ver esto", mucho menos "fotografiarlo". Mi trabajo se plantea como una resistencia a esta actitud.

La fotografía es una importante herramienta en todo mi proceso creativo. Es una línea paralela al video y lo retroalimenta, pero a la vez posee muy distintas propiedades, ya sea desde el punto de vista conceptual como desde el punto de vista técnico y estético. La serie estará compuesta de 100 fotografías en color (C-print), 3 ejemplares de cada una. (total 300 ejemplares) El tamaño y cantidad de la serie fue determinada en relación a mis propias capacidades, en otras palabras, qué era lo humanamente posible imprimir por mi misma. Las imprimí en el cuarto oscuro, en papel fotográfico Kodak, mate, de 40.6 x 50.8 cms. El imprimir manualmente y en forma personal me permitió tener un control total de la sutileza en cuanto a color, exposición y otros aspectos de la obra, especialmente en la serie de Borough Park Sideyards. Me ha parecido importante realizar una labor de este tipo en este momento histórico, en donde FILM y DIGITAL se superponen. Me ha interesado también utilizar la técnica fotográfica para documentar un fenómeno que dada sus particularidades o extrañeza podría ser equivocadamente asumido como una construcción artificial del artista, cuando en realidad no lo es. La existencia de esta ambigüedad es característica fundamental del presente trabajo e intento resolverla al escoger este medio de registro, la fotografía, capturando la luz en papel fotosensible de punta a cabo, desde el momento fotografiado hasta la impresión misma.

Francisca Benitez
Mayo 2007

Prótesis del Nuevo Éxodo
Fotografías de Francisca Benítez en Galería Die ecke.
Por Enrique Solanich, Profesor de Historia del Arte.

Desde hace tres años la  Galería  Die ecke (La esquina, en alemán), ubicada en José Manuel Infante 1208, comuna de Providencia, realiza una sistemática tarea de difusión del arte contemporáneo, cuyos  márgenes de exhibición los imponen  sólo dos condiciones: ser experimental y corresponder a propuestas de jóvenes, entre los 25 y 35 años.
Dirigida por Ethel Klenner y Paul Birke, su labor de curadores (del latín curáre: cuidar, procurar)  ya no pasa desapercibida. La primera ostenta una larga experiencia por décadas,  en Bogotá, Colombia, en la Galería Valenzuela-Klenner, prematuro y  rutilante centro de mostración de las artes visuales actuales.   
Con una programación de ochos muestras por año, entre los artistas catapultado desde allí, merecen mención, entre otros, Alejandra Prieto y Juan Céspedes. Provenientes, de las Escuelas de Arte de la Universidad Católica y de la Universidad de  Chile, respectivamente, sus trabajos  cuentan con los  debidos reconocimientos en el medio local e internacional.
La actual muestra es de Francisca Benítez (1974). Arquitecto formada en Chile durante 1992-98, completa estudios en los Estados Unidos, en el programa Master in Fine Arts,  del Hunter Collage de la City University de Nueva York, volcándose en los soportes video y fotografías, articulando un proceso ocular de rescate y registro de imaginarios citadinos referidos a conductas antropológicas, de raigambres religiosas.
Es un  grupo de cien  fotografías análogas, en color, que nomina Prótesis del Nuevo Éxodo, impresas en papel fotográfico Kodak, mate de 40.6 x 50.8 cms, reveladas al interior de un cuarto oscuro, recuperando las facturas y manipulaciones que, por décadas, marcan el quehacer del fotógrafo artesanal, procedimiento que, en su caso, juega a la interdicción con las estrategias digitales de los tiempos que corren. La puesta en valor y montaje del centenar de fotos presentadas es impecable.
Cada otoño del hemisferio norte, en los meses de septiembre y octubre, los barrios judíos ortodoxos de Brooklyn viran y modifican sus parajes para conmemorar el Éxodo, sobre la base de la confección de un habitáculo efímero, abierto al cielo, dentro de los cuales  se  ejecutan rituales y liturgias. Cada uno de ellos se llama sukkah.  Ni más ni menos, consiste  en la habilitación de un recinto precario y a la intemperie, fuera del hogar o casa de siempre, que se ocupa  en siete días, para hacer vida privados de de las comodidades habituales, agradeciendo los frutos y beneficios recibidos.  La tradición señala las normas de la construcción, precisando, cuál código, tamaños, formas y materiales a usar. Y, sus orígenes bíblicos, se remontan al Antiguo Testamento: Levítico XXIII, versículos 39 al 44.
Yendo más allá. Se trata de la persistencia en un  ensayo visual emprendido por Francisca Benítez, desde 1999, tan desusado como necesario. Dominada por su amplia mirada, se  entromete en la arquitectura intervenida con estas verdaderas tiendas y  las múltiples modalidades de ocupación en balcones, pasajes, corredores o antejardines, haciendo visible  y palmarios los ritmos vitales acaecidos en grandes metrópolis, protagonizados por comunidades diversas que participan de espacios urbanos colectivos y cosmopolitas, pero, con ejercicios de identidades  para las prácticas ancestrales a que las obligan sus creencias religiosas.

Su propuesta resulta un acierto del saber ver, al conjugar los entramados culturales surgidos en las grandes capitales del mundo, vindicando la coexistencia de credos y  conductas sociales plurales, develando una situación antropológica atiborrada de sorpresas y paradojas, a pesar de las ínfulas de globalización  que hoy avasallan. 

 

Prótesis del Nuevo Éxodo
Ficha Técnica


De la serie
Título: Prótesis del Nuevo Éxodo
Técnica: 100 fotografías color, 40.6 x 50.8 cms. (16"x20") realizadas entre 2002 y 2006 con cámara de formato medio (negativo 6x7cm) impresas por la artista en papel Kodak, mate, 40.6 x 50.8 cms. (16"x20") edición 3 de cada una
2006

De la muestra en Die ecke
70 fotografías de la serie Prótesis del Nuevo Éxodo color, 40.6 x 50.8 cms (16"x20"), edición 2/3 enmarcadas en madera de tepa 42.0 x 52.0 x 4.5 cms.

2008