| Die
ecke arte contemporáneo
inaugura, el día
jueves 2 de marzo a
las 19,30 hrs., la exposición
individual de JOHANNA
UNZUETA, titulada “Ora
y labora”.
Unzueta, artista plástica
chilena radicada en
Nueva York, genera su
obra visual a partir
de la silueta urbana
y objetual que la rodea,
extrayendo, de la tipología
arquitectónica,
volúmenes representativos
de la morfología
industrial del siglo
XX.
Estos volúmenes,
los cuales varían
desde edificios industriales
y agro industriales
a muebles o secciones
de arquitectura (cercas,
puertas o ventanas),
representados mediante
la manipulación
del fieltro y construidos
mediante pliegues y
costuras, recrean su
imaginario cotidiano.
La muestra está
compuesta por esculturas
y fotografías.
La exposición
estará abierta
hasta el día
8 de Abril.
Especial agradecimiento
a Rodrigo Pereda y Felipe
Mujica.
Entrada liberada.
CON
LA CASA A CUESTAS
Johanna Unzueta,
artista chilena residente
en Nueva York, levanta
edificios de fieltro
en la galería
Die Ecke.
Alberto
Madrid
Artes y Letras, El Mercurio
Domingo 12 de Marzo
de 2006
La figura
de la casa recorre más
de una década
en el sistema del arte
chileno. La exposición
“Ora y labora”
de Johanna Unzueta (Die
Ecke arte contemporáneo,
José Manuel Infante
1208, Providencia) nos
aporta su versión
y corresponde a parte
del catastro que se
debe realizar acerca
de la producción
de arte sobre la casa.
En el caso de Unzueta,
la construcción
tiene que ver con la
pérdida y el
deseo de casa en el
sentido que deja la
casa natal y arma otra,
temporalmente, en su
espacio de trabajo en
Nueva York. En esta
versión, la sala
de exposición
funciona como un depósito
de asentamientos constructivos
con los que establece
un sistema de ordenamiento
y distribución
espacial en el que dispone
series de construcciones
en los muros, fotografías
con imágenes
de edificaciones cuyos
referentes iniciales
son re-procesados y
modificados en la escala
en que se traducen en
objetos elaborados en
fieltro (recuérdese
su uso por Beuys como
elemento de abrigo y
protección, equivalente
a una casa), material
que también utiliza
en la serie de piezas
que dispone sobre un
palet y cajas de embalaje
para frutas; en otro
sector , cerca un perímetro
en el cual se encuentra
un monitor en el que
se ven personajes e
imágenes del
interior de una casa,
donde los sujetos, en
sus cabezas, llevan
una especie de sombrero
con la forma de una
mediagua y son registrados
por separado y en momentos
en que se juntan para
armar la estructura
de la casa.
La manualidad y la modularidad
le sirven a Unzueta
para la configuración
del espacio, además
de la fragmentación
y la acumulación
de las piezas con las
que arma sus edificaciones
para evidenciar la habitabilidad
del lugar y sus circuitos
de tránsito.
Si una exposición
es transitoria, en ésta,
extensivamente, se alude
a la casa portátil,
ya que las obras se
pueden plegar para su
transporte. En su seriación
me recuerdan la descripción
que hace Barthes de
la nave de Argos, la
cual en su trayecto
se iba desarmando.
De modo que en “Ora
y labora” Johanna
Unzueta desarrolla operaciones
de localización
y, en asociación
con el título
de la exposición,
remite a la cosmología
medieval, al modo como
la caracteriza Foucault
en “Los espacios
otros”.
Por cierto la producción
de obra es el resultado
del recorrido, la observación
y la atención
en las transformaciones
de la lugaridad, es
decir, la ciudad en
cuya caligrafía
se dibujan procesos
simbólicos y
económicos.
Antes mencioné
las imágenes
de las fotografías
que precisamente documentan
edificaciones residuales
producto del re-avalúo
del territorio, situación
que hoy posee un carácter
“glocal”,
en el entendido que
la especulación
inmobiliaria es un fenómeno
global que tiene como
consecuencia el impacto
en la trama de la ciudad,
desdibujando su memoria.
De ahí que la
exposición remite
a una cartografía
vinculada con la biografía
de la artista, pero
también como
radiografía de
la habitabilidad, aspecto
que ha venido desarrollando
en el último
tiempo en la producción
de su obra.
ARQUITECTURAS
CONCRETAS Y MENTALES
Johanna Unzueta da inicio
a la temporada de galería
Die Ecke
Daniela Rosenfeld
El Mercurio, Artes y
Letras, página
E16
Domingo 26 de Marzo,
2006
Galería Die
Ecke comienza su temporada
de exposiciones con
una muestra que responde
fielmente a su ya consolidad
línea editorial,
y que se embarca básicamente
en favorecer la “difusión
de las manifestaciones
plásticas contemporáneas,
otorgando especial dedicación
a la promoción
de las nuevas generaciones
de artistas chilenos”.
Para éste mes,
la elegida fue Johanna
Unzueta, una joven artista
nacional radicada en
Nueva York, quien viene
a mostrar “Ora
y labora”. La
exposición se
pronuncia en tres instancias;
objetos semi-escultóricos,
fotografías y
video. Todo el display
visual, sin embargo,
apela a un mismo concepto,
que se basa en una mirada
reflexiva, y también
podríamos decir
lúdica, a las
estructuras que rodean
la vida humana.
El video doméstico
complementa y refuerza
sus inquietudes. Pero
es en los objetos y
las fotografías
donde radica su mayor
acierto. Sobre bases
de cajas de manzana,
reposan seis estructuras
cúbicas que se
abren, se flexibilizan
y quedan a la merced
del material con que
Unzueta las construye.
El fieltro industrial,
elemento poderosamente
cargado en la historia
del arte, es el que
da forma por medio de
pliegues y costuras
a estos pequeños
habitáculos,
con detalles como escaleras,
puertas y ventanas que
simulan, entonces, secciones
de maquetas arquitectónicas.
Por otro lado, realiza,
también en fieltro,
curiosas edificaciones
rurales a escala escultórica
inspiradas en la obra
de Brend y Hilla Becher,
las que han sido fotografiadas
en primer plano y ampliadas
a su formato original,
logrando con ello quizás
uno de los contrapuntos
mas interesantes de
la muestra.
La temática del
habitar es una de bastante
recurrencia en el ámbito
del arte. Sobre todo
del contemporáneo,
en el que confluye una
enorme diversidad de
miradas gatilladas por
este fenómeno,
aquel que modifica el
entorno, que crea fronteras
y parcela territorios
para cobijar y proteger
su humanidad. Unzueta
no lo entiende desde
un punto de vista pesimista,
sino que sólo
se aventura a comentar
sobre él, sobre
las arquitecturas concretas
y también mentales
que guardan una intimidad
desconocida. Y esta
dualidad es la que genera
la tensión necesaria
para darle validez artística
a un proyecto que tiene
muchas aristas por desarrollar.
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