Die Ecke Arte Contemporáneo inaugura el viernes 1 de julio del 2011 a las 20:00 horas la segunda exposición individual en nuestra galería de la artista Isidora Correa titulada: EX : EX
La cual estará abierta al público hasta el sábado 30 julio de 2011
La muestra estará abierta al público de
Martes a viernes de 15:00 a 19:00 hrs.
Sábado de 11:00 a 14:00 hrs.
Av. José Manuel Infante 1208, Providencia, Santiago, Chile.
(56-2) 269 0401 - info@dieecke.cl
www.dieecke.cl

EX : EX
ABC/LINEA DISCONTINUA/EX :EX/
Durante el año 2011 Isidora Correa propone un nuevo conjunto de obras relacionadas en un sólo un proyecto que se presenta en etapas. (1) ABC, (Chile Arte Extremo, CCLC) (2) LINEA DISCONTINUA (exposición individual en Sala Gasco) y (3) EX : EXsegunda exposición individual de Isidora Correa en Die Ecke Arte Contemporáneo.
Esta propuesta se basa en los procesos de construcción de la identidad, entendiendo al objeto como un producto cultural. Reflexiona sobre el supuesto de la convivencia multicultural, en donde el objeto actúa como mediador de la tensión generada en la dinámica de preservación y pérdida de la identidad. De esto modo, se reelaboran las relaciones entre lo propio y lo ajeno, en un proceso discontinuo entre lo local y lo global.
El proyecto se inicia con ABC, serie fotográfica que presenta un abecedario a partir de objetos seccionados. Luego, LINEA DISCONTINUA amplía la exhibición de secciones de objetos cotidianos, adquiridos en el mercado local de acuerdo a cuatro materialidades y organizados según su valor. Con estos objetos se presenta una instalación en donde las operaciones de sustracción, desmaterializan a los objetos para transformarlos en una línea material asociada al dibujo. Por medio de transparencias y recortes, esta instalación da cuenta de las relaciones entre mercado, uso y valor.
EX : EX utiliza los volúmenes extraídos de LINEA DISCONTINUA para generar nuevas unidades de objetos combinados por medio de adhesiones, por lo tanto, fracciones de los mismos objetos son simultáneamente exhibidos en dos espacios expositivos diferentes.
EX : EX propone a partir del espacio positivo de los objetos, sumar y adherir estos mismos con el fin de crear volúmenes híbridos para obtener interrelaciones a través de la mezcla. En estas unidades fusionadas por medio de fragmentos discontinuos de cada objeto, se integran la producción industrial y artesanal nacional, con la importada. A través de esta integración se busca contraponer la capacidad de absorción, permanencia y desaparición de estos objetos y la identidad que representan producto de sus cruces.
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FICHA TÉCNICA
EX:EX. 2011.
Objetos de plástico, porcelana, arcilla y metal.
Adhesivo y masilla epóxica, laca acrílica.
Medidas variables.
Video animación en Loop.
Edición 1/3.
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ISIDORA CORREA
1977, Santiago de Chile.
Isidora Correa vive y trabaja en Santiago de Chile. Es Licenciada en Artes de la Universidad Católica y egresada de Magíster en Artes Visuales de la Universidad de Chile. Entre sus exposiciones individuales destacan “Reserva” (Sala de Arte CCU) “Interiorismo” (Galería Die Ecke, Santiago) y “Medidas Mínimas” (Galería Gabriela Mistral, Santiago). Entre sus exposiciones colectivas destacan “Globalización: Matriz Original/ Artes visuales en Chile” (Centro Cultural de España, Montevideo, Uruguay), “Expediente Dieecke 01” (Valenzuela Klenner, Bogotá, Colombia) “Haber” (Museo de Artes Visuales, Santiago, Chile), “Handle With Care” (Museo de Arte Contemporáneo, sede Quinta Normal, Santiago, Chile), “December Show” (Galería Alejandra Von Hartz , Miami, USA), “Del Otro Lado” (Centro Cultural Palacio La Moneda, Santiago, Chile), “Matriz Original” (Museo América, Madrid, España; Museo de Arte Contemporáneo, Santiago, Chile; Centro Cultural de España, Lima, Perú entre otros). Ha sido premiada por el Concurso Artes y Letras y Galería Animal y por la Beca Fondart, Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Gobierno de Chile.
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Corte o conjunción
Vivimos en y por fragmentos. La parte es el todo y todo puede estar condensado en una parte, siempre y cuando no desarrollemos esquizofrenia y podamos integrar una cosa con otra, un hecho con el siguiente, un nacimiento con una muerte. Hay quienes afirman que de una causa no necesariamente se sigue una consecuencia. El punto es tener buena memoria, de lo contrario, como algunos moluscos y peces nunca podríamos tener conciencia de estar en un reducido acuario y no en la inmensidad del océano. El mal de Alzheimer es producto de la desintegración del yo en un proceso en el que no se consigue ya juntar dos cosas.
Una película está hecha de cortes, de miles de pedazos que nunca se rodaron continuamente. Se trata de fragmentos al por mayor que el editor anexa con la ilusión de crear justamente una fantasía total, por más deconstructivista que el director se crea o le eche mano a cuanto recurso exista de racconto, flashback o historia paralela. Siempre hay un principio y final, y lo que pasa entre esos dos puntos sólo se trata de partes unidas en la verosimilitud de una mentira que se debe proyectar sin que exista por cierto “error de continuidad”.
Pero mucho antes que el cine está la comida. Para una persona, una vaca completa es demasiado y queda fuera de toda posibilidad de engullir, a pesar que una boa en cuentos fabulosos se trague un elefante completo.
La humanidad tuvo que inventar herramientas de corte ya que sus malos dientes y uñas no podían con tanto animal. Se come carne cortada, incluso molida y rehecha en curiosas formas animadas que confunden a los niños del primer mundo respecto de cómo serían los animales de una granja.
El pan tiene ciertamente una forma innecesaria pero fundamental. La redondez de la hallulla la constituye mucho más allá de sus ingredientes; cortada en secciones longitudinales se vuelve refinada, mientras que abierta en sus dos caras mantiene su vulgaridad. La lechuga no debe cortarse, aunque los casinos escolares de Chile insisten en disminuir su preciosa forma a mínimas tiras verdes. En Italia la misma masa ha dado origen a 400 tipos de pasta, y confundir un Tagliatelle con un Orechetti puede ser motivo de una ofensa culinaria. Para qué decir de cortar los espaguetis. Las formas están dadas y es abominable lo que pierde su estructura, a pesar que una hamburguesa sea menos aberrante que un perro aplastado en la calle o un cordero asado al palo.
En Francia, gracias al humanitarismo de Monsieur Guillotin, se cortaron 20.000 cabezas en una semana de modo preciso, certero y limpio. No hace falta recordar que el antiguo verdugo erraba con su hacha 10 veces antes de dar con el golpe certero. Guillotin no inventó la guillotina pero sí implementó su uso como una primera medida para la abolición de la pena de muerte. Se pedía que la ejecución no fuera vista por niños, ya que lo más terrible de la escena era constatar que una máquina de refinada y elaborada técnica acabara con la vida de los hombres.
Así también, muchos médicos se han ganado la vida juntando partes perdidas por accidentes terribles. Un corte limpio es fácil de unir. La amputación de una pierna por un tren siempre es más posible de pegar que el desgarro que una leona hambrienta le hace al brazo de un niño descuidado por sus padres en cualquier zoológico de toda ciudad.
Cortar y pegar son acciones cotidianas no sólo para los usuarios de las tecnologías digitales, sino que es, al parecer, la estructura básica de las formas de vida. Cortar para cosechar y pegar para sembrar; cortar para almacenar y pegar para construir el almacén; cortar para comer y pegar para reproducirse.
Fragmentar es perder de vista el todo para poder especializarse y concentrarse al menos por un momento en sólo una cosa. Así ocurre cuando consultamos a un dermatólogo para que nos examine sólo una parte de la piel, sin derecho a preguntar
nada más, sabiendo que las alergias son rechazos psicológicos a un medio hostil. Hace no muchos años, un barbero hacía de dentista experto a la vez que se preocupaba de las uñas y el pelo. Hoy están de vuelta las multifuncionales, aquellos engendros que sirven por fin para todo, luego que por decenios no sirvieran para nada. Hoy se está tratando de integrar una cosa con la otra, después de que se logró entender que las fronteras son inútiles para los pesticidas y transgénicos y que la bomba nuclear fue el arma más idiota de la penosa historia del siglo XX.
Por su parte y del mismo modo, fotografiar es un acto de violencia con el todo. Se ha escrito bastante al respecto y, sin embargo, para muchos es todavía difícil asociar el acto fotográfico con el acto de ir a comprar jamonada al kilo en la rebanadora del nuevo local de embutidos. Ahora bien, si una fotografía, que ya es un acto de mutilación del mundo, es cercenada por un bisturí y le deja sólo su borde, ¿podremos volver a pensar en la ley de la relatividad y la teoría de los vasos comunicantes?
Los objetos que Isidora Correa recorta, también podrían haber sido pulverizados, descuartizados o trizados. Sin embargo, hace 10 años ella ha decidido dedicarse a perfilarlos. En una amplia acepción (literal, metafórica, metafísica, representacional, material, etc.) esto significa dotarlos de su esencia, darles visibilidad en sus formas más características, contornearlos (Silhouette) o trazar sus líneas de borde, lo que supone un cuidadoso proceso de observación y selección. El corte viene después. En su amplia obsesión esto supone vérselas con cuanto objeto haya sido producido, en cuanto material exista y en cuanto medio se distribuya. El azucarero de plástico inyectado no tiene mucho que envidiarle a la porcelana china, aquella que en otros tiempos exhibía esta procedencia como garantía de lujo, ya que ambos terminan finalmente sobre la misma mesa compartiendo la escena, luego que las herencias han deshecho colecciones y repartido pedazos a descendientes malagradecidos.
Un objeto nunca es nuevo, ya que toda cosa siempre ha sido manipulada mil veces, llevadas de un lado para otro, simplemente provistas de una virginal película de plástico que calma los trastornos obsesivos compulsivos de muchos sobre higiene y novedad. Nadie queda tranquilo cuando sabe que la manta de polar con la que duerme se ha producido a partir de botellas encontradas en los basurales de Nueva Delhi. Pero tampoco nadie imagina donde terminará su querida bicicleta de la infancia si es que se salva de acabar como parte de los rellenos sanitarios. Lo cierto es que son pocos los objetos que tienen una nueva vida, ya sea en parte o como parte de otra cosa.
Cortar una copa de Pomaire, un jarro pato, un xilófono alemán, elneceserde la abuela, la bacinica de la infancia y el recuerdo de otra vida, todos bajo la premisa de obtener la quintaescencia de sus naturalezas, supone un plan perfecto y una voluntad de segundas intenciones, ya que nada se mira nunca más como lo que es, sino como lo que podría llegar a ser. Acto y potencia o potencia del acto certero de corte y conjunción. Por lo pronto, estos objetos des-objetualizados y re-transformados en barbaridades, le hacen honor a la más empírica teoría de culturas híbridas.
Lo importante es que toda persona que se enfrenta a uno de estos objetos alterados reconozca lo que es, ya que justamente se ha querido dejar información formal relevante para que la pulsión icónica que gobierna a todo sujeto no sea frustrada. Así podremos comprender claramente qué fue de estos objetos. Se juntan pedazos de cosas disímiles, bajo un estricto modo de recomposición, en una masa multiforme y heteróclita que nos podría remitir al concepto saussureano del lenguaje. Sin embargo, los pedazos son homogéneos, precisos y preciosos, todos-de-lado para mostrar su mejor cara a una cámara que podría ser cenital, frontal, vertical u horizontal. No hay cómo saberlo porque todo se des-jerarquiza. No hay que olvidarlo, se trata simplemente de las almas en pena de partes de objetos que buscan con quien aparearse en clínicas orgías multipropósito y de combinatoria infinita.
Como señalé más arriba, nadie estaría dispuesto a llevar zapatos de cuero con orejas, ojo, pezuñas u otras partes del animal que nos prestó su pellejo. Las complejas concepciones de lo abstracto siempre llevan de la mano mucho de concreto.
Cristián Silva-Avaria
Sao Paulo, 2011 |