“Dignidad” es la nueva exposición individual de Mario Navarro, que forma parte de un conjunto de instalaciones que se iniciaron en intervenciones públicas en Paris a fines del 2003 y siguieron en el Centro Cultural Matucana 100 a principios de este año. Todas estas obras se han estructurado en torno a la fragilidad y precariedad material que las componen, reflejando las condiciones de irregularidad en la convivencia social y política de las últimas décadas en Chile.

Esta muestra en Die ecke arte contemporáneo hace directa alusión a los recientes hallazgos de armamento en la “Colonia Dignidad” y a la transformación de una supuesta institucionalidad benéfica en una asociación delincuencial y potencialmente terrorista.

La instalación está compuesta por diez objetos escultóricos que cuelgan del cielo de la galería. Cada una de las piezas cuenta con un motor que las hace girar simultáneamente y que resalta el carácter inestable de su construcción.

Este tipo de mutaciones y cambios de apariencia es lo que hace de los trabajos de Mario Navarro y de la instalación Dignidad un punto coyuntural sobre como es observado Chile hoy por los chilenos.

Diez insólitos objetos de Mario Navarro
cuelgan en galería Die Ecke.
por Daniela Rosenfeld

Al entrar a la galería Die Ecke (José Manuel Infante 1208), dan la bienvenida diez grandes e insólitos objetos que cuelgan desde el techo. La primera impresión sugiere una especie de frigorífico con cadáveres recién faenados que penden indolentes e inertes, mostrando sin pudores su calidad de despojo, de remanente, de triste final. En este perverso escenario, un mecanismo hace girar estos cuerpos de desacostumbrado aspecto suspendidos a su vez de cadenas, alambres y cuerdas. La ferocidad de esta sensación inicial, imposible de pasar por alto, ha sido también interpretada desde una perspectiva supuestamente contradictoria al ser comparada a un móvil para niños, aunque uno más bien macabro... Sin embargo, esta doble posibilidad de lectura calza de igual forma al tema que suscita la nueva muestra de Mario Navarro titulada "Dignidad".

Su repertorio visual, llevado a cabo con la particular estética no complaciente de Navarro, que combina un informal proceso artesanal que exacerba los materiales totalmente precarios, domésticos y cuya efimereidad se hace patente, incluye por ejemplo, una roca envuelta en yeso blanco, un sobre del correo postal alemán, una hilera de bandejas metálicas, un grupo de armas de madera amarradas con cables, una peluca, en fin, presencias aparentemente inconexas entre sí. Mas lo que hace el artista es vertebrar las mil y una aristas que pueden derivarse de una determinada circunstancia real y concreta, seleccionar las que a su criterio son más turbulentas o provocadoras y posteriormente hilvanarlas en un discurso fragmentado, parcial, nunca íntegramente resuelto pero de gran poder evocador.

Como dice el profesor argentino José Luis Roces en relación a las neoestéticas del arte, éstas funcionan como "...un recuerdo unido por un contacto o una semejanza, en esa idea fantasmática que oculta su declaración y al mismo tiempo trata de contar algo, pugna por brotar el velo de la interpretación".

De contenido desafiante y a la vez documental, el tema basal aquí se articula en el hecho noticioso de Colonia Dignidad y la percepción, también fragmentada, que el público chileno tuvo o tiene de él, en su sacudida transformación, en su también oculta, velada y poco transparente historia. Pero lo interesante es que esta muestra convoca de manera distinta al espectador, ya que las ideas no se concretan siempre en la fisicalidad de las piezas exhibidas sino en su propia y personal percepción. Y en esta desenvoltura técnica, Mario Navarro lleva claramente la delantera. Adicionalmente, la presencia de ciertos tics reiterativos del artista, como el tronco de árbol, el empleo de alusa foil, entre otros, habla de un compromiso y linealidad con sus investigaciones artísticas que, ensamblándose unas con otras, rebuscan en las encrucijadas de la actualidad, el modo en que esta sociedad las interpreta y les da significado y valor.

De contenido desafiante y documental, el tema se articula en colonia Dignidad.

2008