Die ecke inaugura el día viernes 9 de noviembre a las 20:00 hrs, la exposición individual de Rodrigo Canala titulada Suite-Patrón

Rodrigo Canala, Magíster © en Artes Visuales de la Universidad de Chile y Licenciado en Arte de la Universidad Finis Terrae (1996), presenta en esta exposición su última producción realizada durante el año 2007, compuesta por una escultura de gran tamaño, una serie de dibujos y una obra elaborada in-situ.

Su obra explora las intrincadas relaciones entre el espectáculo, como inercia; el artificio, como ilusión; y la seducción, como poder. Para ello, emplea materiales de diversa naturaleza: polvo doméstico, madera aglomerada, prótesis humanas, energía lumínica y cinética, entre otros. Sus principales prácticas operativas son el dibujo y el volumen, que, empleadas como instrumentos de precisión y/o proyección, describen objetos de apariencia rigurosa y esquemática que, a la vez, se manifiestan de manera inquietante y perturbadora.

La  muestra estará abierta al público hasta el día viernes 7 de diciembre.

Entrada liberada
Horarios: Lunes a viernes de 15:00 a 19:00 hrs.
Dirección: José Manuel Infante 1208 - Providencia
Teléfono: 2690401
Correo: info@dieecke.cl

Picket Fence

Suite-Patrón es, como en una colección de fragmentos, una cadena heterogénea de partes que coexisten (o se entienden) en virtud de la arquitectura en que se las convoca y los lugres en que éstas se ubican. Sus posiciones, a su vez, las determina la construcción de un cierre, un límite en el que se encadenan y a través del cual Rodrigo Canala aborda, re delimitando, el espacio arquitectónico de la galería. A este cierre se le delega la función de poner en tensión formal y significativa la composición, pues, indica y coordina las orientaciones del conjunto plástico al mismo tiempo que soporta, como mediador, la posibilidad de ligar un significante con otro.

Sucede algo complejo: la cerca, lo que se supone bordea, arraiga en el medio y, justamente, esto es lo que sucede con toda frontera, con los muros en la arquitectura, con el marco dorado y el vestido de las estatuas. Lo que, en algunos casos, suele leerse como “accesorio” diferencia y vincula al mediar entre el interior y el exterior. En este caso, el referente son las vallas que se colocan en el ante jardín de las casas para delimitar los lugares de transición entre el espacio público y el privado, y que suele encontrarse, dependiendo del contexto, en el choque entre ser un elemento de ornato y medio de protección.

La paradoja que se inquieta, entre otras, es aquella que existe en el pretendido divorcio entre ornamentación y adecuación funcional, como si el ornamento, parafraseando a Adolf Loos, constituyera un delito. Pero el delito no lo constituye el ornamento, pues, su sentido remite, más bien, al orden, al arreglo lógico o metódico de una trama formal que obedece a una función simbólica auténtica, tal como sucedía en el templo griego por medio del cual se intermediaba el culto a los dioses. El delito, más bien, se instala  en la decoración por la que se finge una identidad a partir de signos de distinción postizos, o  de pacotilla,  es decir, lo que sucede con la copia cuyo valor fundamental es la imitación.

Rodrigo Galecio
Pintor
Santiago, Chile, 2007

2008